La Crianza

En la antigüedad, hace aproximadamente tres mil años, el recipiente más utilizado para contener los vinos eran las ánforas y las tinajas, como se ha demostrado en tantísimos hallazgos arqueológicos de la zona.
Posteriormente este contenedor cambia a ser la bota de madera, aportando este envase un gran cambio en las propiedades del vino, la cual revolucionó la vinicultura de la comarca, dando así paso a una nueva concepción de hacer vino. A partir de aquí se inicia el origen de los actuales vinos de Sanlúcar de Barrameda y Jerez.

Por tanto y en base a lo anteriormente expuesto, en Viñedos y Bodegas CARBAJO RUIZ, todos los vinos se crían y envejecen en botas de roble americano previamente envinadas con vinos de la zona y preferentemente de 600 litros, (36@) de capacidad.

Las dos diferentes clases de crianzas que se dan en los vinos envejecidos por Viñedos y Bodegas CARBAJO RUIZ, son las exigidas por las D.O. a las que pertenece y únicas en el mundo de la enología. Estas hacen que estos vinos obtengan características muy especiales, dando lugar a una amplia tipología de vinos.

Estas dos formas de crianza tan características son: "Crianza Biológica" y "Crianza Oxidativa".

La crianza biológica, se produce bajo un velo de flor formado por levaduras autóctonas y espontáneas que se desarrollan en la superficie del vino debido al microclima tan especial producido en Sanlúcar de Barrameda. Este desarrollo del velo de flor, actúa de dos formas muy importantes sobre el vino; por una parte lo protege de la oxidación; al impedir el contacto de este con el oxigeno del aire en la superficie del vino dentro de la misma bota haciéndolo por tanto un vino pálido.

Y la otra quizás más interesante, es la evolución tan característica que se produce en el vino como consecuencia del efecto de estas levaduras sobre este vino a lo largo del tiempo de su crianza, produciendo en él aromas muy interesantes organolecticamente.

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